lunes, 3 de junio de 2013

La política como coartada del #postureo

La Real Academia Española de la Lengua define la política cómo actividad realizada por el aparato gubernamental del siguiente modo 

7. f. Arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados.
8. f. Actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos.




Consecuentemente, nos guste o no, todas las actividades que desarrollamos dentro de la Administración es política. O al menos la base técnica necesaria para desarrollar una política o ejecutarla. La base técnica de la política es la que se supone deberían aportar los funcionarios públicos, guiados por el principio del interés general. Sin embargo, en muchas ocasiones esta labor se comparte con asesores o personal de confianza externos a la función pública, y que acompañan al responsable administrativo (Ministro o Secretario de Estado) en el tiempo que permanece de responsable de una parcela de Gobierno.

Dentro del colectivo de empleados públicos, se culpa en ocasiones al personal de confianza y asesores no funcionarios de la marginación de los funcionarios públicos. Obviamente, existirá siempre entre funcionarios y no funcionarios la desconfianza propia del mundo transitorio de la política, la tensión entre lo perenne y lo caduco, pero ni los primeros aspiran a sustituir a los segundos ni los segundos a los primeros.  

Y sin embargo, todos sabemos de compañeros funcionarios que, sin justificación, dejan de desarrollar una labor con el cambio de responsable administrativo. Situaciones que se califican como "cosas de la política". ¿Son los no funcionarios responsables de ello? Generalmente, no. Generalmente se debe más al "hombre lobo para el hombre". O por decirlo más claro, al funcionario que aprovecha una circunstancial cercanía al ámbito no funcionario para colonizar un área técnica a la que era ajeno y en la que suele "estorbar" quien antes desarrollaba esa actividad. 

Las tristes circunstancias descritas, afortunadamente, no pasan en todas las áreas de la Administración. Incluso en algunas áreas sucede demasiado poco y existen casos de continuidad que desafían toda lógica de lo racional, pero esa es otra historia. Si se realiza un mínimo análisis, uno descubre que aquellos ámbitos dónde acaecen las desagradables situaciones descritas son las que coinciden con los "pet projects" (proyectos mascota) del ámbito no funcionario, bien con coincidencia de modo total o parcial, y sucede más frecuentemente en áreas donde la usurpación tiene bajo riesgo por estar funcionando con moderada corrección técnica. 

¿Cómo se llega a esa situación? Por alguna razón un funcionario adquiere una posición de poder que le permite ocupar un área de acción atractiva para el ámbito no funcionario . Ocupar dicho área le reportaría visibilidad y recoger frutos de éxito con un esfuerzo bajo, con lo que se da la tormenta perfecta para el "postureo", para adquirir una relevancia inmerecida y consolidarse en una posición de cara a un futuro. Es entonces cuando se usa la política como coartada y se margina a quien estaba por "cosas de la política". Dependiendo del perfil del usurpador, el área seguirá funcionando o se hundirá irremisiblemente, generalmente acaece más lo segundo, pero para cuando sucede el depredador ha abandonado ya el barco o ha descubierto como simular que el hundimiento de debe a la situación heredada. Eso sí, habrá obtenido las fuerzas necesarias para alcanzar el siguiente objetivo donde desarrollar su "postureo".

Política, cuantos crímenes se cometen en tu nombre.




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